Taparelli, Llonch y Rolling Stone

“A rolling stone gathers no moss… (Un canto rodado no cría musgo)”. No me cansa insistir, no me duele, me molesta la sordera, la ceguera, el desparpajo de quienes deberían oir, ver y ejercitar cierta humildad. La cultura es un canto rodado, un momento perpetuo que altera y se altera… No se detiene. No pueden detenerla.

El tema “Cultura” asoma otra vez y la diferencia es que se puede confrontar criterios y actos desde el ayer al hoy  y lo justo: la trascendencia. El mañana.

Los pueblos, todos, son un facto cultural que se suma y se suma. Quien dice “dejemos todo como está” da una señal. Quien dice ”mas no se puede hacer” da una señal. Las señales culturales tienen lo dicho: trascendencia.

Dante Taparelli nació en la ciudad de Santa Fe en 1955. Cuenta que su acercamiento a la creación artística comenzó cuando era muy niñito: tenía dos años y ya armaba altares, nunca había ido a la iglesia, pero abría los misales de su abuela y ordenaba las estampitas como si fueran un juego de naipes y les prendía velas. Desde febrero del 2021 es el Secretario de Cultura de la ciudad de Rosario. (Wikipedia)

“Jorge Raúl Llonch Corea nació el 9 de febrero de 1961 en Rosario, le tocó ser protagonista de los inicios de la Trova Rosarina como bajista de Irreal, la banda fundada por Juan Carlos Baglietto y Adrián Abonizio en 1975. Esa vocación artística lo llevó a interesarse en el mundo de los estudios de grabación y la ingeniería sonora y lumínica de los shows en vivo.

Miembro activo de la Audio Ingeniería Society (AES, 1988), fue titular de emprendimientos especializados como Audio y Sistemas de Sonido Triamp SRL (1980-1984), Iluminación Iluminart SRL (1984-1993) y los estudios de grabación Big Audio SRL (1992-1996), Alfa Centauro (1996-1999) y All Audio (1999-2002). Fue también sonidista en giras nacionales e internacionales de Charly García (1983-2000), Fito Páez (1982 y 2003) y Divididos (1998-2003), participando en tours de Luis A. Spinetta, Mercedes Sosa. Desde diciembre de 2019 es el Ministro de Cultura de la provincia de Santa Fe”. (Fuente: diario El Litoral)

En el pasado de Dante la creatividad fue/es el eje. En el pasado de Jorge el sonido juega su papel.

En un caso la huella de Dante está en las creaciones de “chiqui” González, con quien colaboró al punto del dueto, y en las propias, desarrolladas en Rosario pese a ser “tatengue”, peronista y santafesino. En el caso de Jorge es la organización de espectáculos un valor que aporta a su biografía. Su pasión manifiesta es Ñul.

LA BOMBA QUE ESTALLÓ

En el caso de la anterior Secretaria de Cultura de Rosario, la señora Carina Cabo, buena mujer, encargada de tareas de escritorio, el hecho cultural la excedía. Tal vez por allí deba buscarse su desplazamiento. La bomba que estalló fue el acompañamiento oficial a tareas “para culturales” que desarrolla un partido político (Ciudad Futura) que contó con el apoyo específico de su área. No es lo usual. La juventud radical podría pedir lo mismo. El caso se extiende, el patrocinio de esos actos también abarca a la provincia y a Jorge Llonch. No hubo explicaciones puertas afuera. Carina Cabo se fue. Llonch se quedó. Tal vez es poco yerro para tanto ministerio. Tal vez no lo consideran yerro. Ciudad Futura es una agrupación política local con extensiones provinciales y causas en tribunales por usurpaciones que fueron declaradas fuera de la ley (dichas usurpaciones) y, también, la que alojó y expulsó a un pastor que luego fuera asesinado en circunstancias extrañas. El pastor Trasante.

EL ASUNTO ES T.M.P.

En cultura, aceptando la mutabilidad como la sustancia basal, el tema puede reducirse a tres cuestiones elementales.

Testigo de los acontecimientos. Memoria sobre lo sucedido. Propuesta sobre los acontecimientos, los sucesos y su trascendencia. Proponer.

La gestión cultural no puede omitir su calidad de testigo, de “recuperador” de aquello que fue y que allí está… en la memoria. Y no puede sino convocar al crecimiento con  la propuesta, porque no es una piedra quieta, es un rolling stone.

Carina Cabo no servía para eso y Javkin enmendó su error, la remplazó por un histórico personaje que es – en si – testigo, memoria y propuesta. Dante Taparelli. Fuerte apuesta. Los creativos no son tinterillos ni burócratas. Roguemos. A Rosario le hacía falta un sacudón cultural/creativo. Poner un creador es un atrevimiento positivo.

Jorge Llonch no  resuelve, de manera franca y clara,  las variables que la circunstancia presenta. Qué memoria es la que rescata. Qué testimonio el que, en su gestión, se busca. Qué propuesta la que se oferta como punto de partida.

Hay, en defensa de Llonch, un eje que distorsionó todo. María de los Ángeles González, “la chiqui”, no hizo nunca un plan, una propuesta, un registro de lo posible. Hizo tareas personalísimas según su impronta y los demás…¡ a seguirla!. Fue 12 años ministra. Su mensaje, su ejemplo, fue este: la cultura es lo que pienso, imagino y ejecuto. Dante Taparelli fue uno de sus grandes co-equipers. Nunca un plan, nunca una continuidad programada. Hechos consumados con plata prestada de otras reparticiones. (Es un ministerio de bajísimo presupuesto). Su ejemplo es ruinoso… si no se tiene esa tremenda capacidad de crear, propiedad intelectual de ”la chiqui”. Llonch no la tiene.

LA PESTE NO ES LA IDEA

La Peste no es la idea, la excusa o la pared que impida. La Peste es la circunstancia que a médicos, colectiveros, sembradores de patatas y obreros del lúpulo  atravesó / atraviesa por igual. El T.M.P. es el eje por el que debe juzgarse la actividad cultural que es – hoy – lo que sobrevivirá. Mal que les pese. El canto rodado… rueda.

El sur santafesino está conmovido por varias discusiones ministeriales, político partidarias, agro/socio/económicas y de división entre una matriz socialista con votos radicales y una matriz peronista con todas sus vertientes unificadas. Dos coloides que, por construcción, son de inestabilidad manifiesta.

La idea persistente es qué hicimos, qué hicieron, qué harán para testimoniar, acompañar las memorias y proponer un sitio mejor o la otra definición de Utopía: un buen lugar. Soy periodista. Desconfío.