Sábado 27 de junio – El coronavirus no tiene quien le escriba.

El título para la serie “La Peste en mi pago”, que suma textos sobre la Pandemia y sus efectos en la sociedad, revisados en la crónica diaria ya, ahora, en estos 100 días, que no 100 años, esta robado del título que todos recordamos: ” El coronel no tiene quien le escriba” es una novela corta publicada por el escritor colombiano Gabriel García Márquez en 1961. Wikipedia Autor: Gabriel García Márquez Tema(s): la muerte de su hijo Páginas: 92 Editorial: Harper País: Colombia Géneros: Ficción, Novela corta”.

Wikipedia resume fácilmente las vidas y, con ellas, todas nuestras historias. El coronavirus trajo otra cuestión que debemos incorporar, resumir, asumir. A quién y por donde le escribimos.

En mis pagos la charla (en vivo y con barbijo) con el Rector Franco Bartolacci, titular de la UNR, sirvió para definir este dato. Todos los días 45.000 alumnos y sus respectivos profesores, en realidad 45.000 personas, están en línea al mismo tiempo debido a un solo hilo conductor: transmisión de conocimientos.

En el 2019 las conexiones diarias eran de 300 a 1.200. En días tumultuosos, ahora, llegan a 70.000 conexiones. Es una Universidad del Estado. Tiene, en este 2020, el mismo presupuesto que en 2019, esto es, el 54% menos por cuestiones de “inflación monetaria y depreciación de la moneda”.

Cuarentena. No importa. En las ganas de estudiar no hay nada depreciado, todo en aumento y con ganas. Ejemplo: patrocinó una iniciativa público – privada para producir respiradores al 20% del valor del mercado e igual respuesta sanitaria pero…así son las cosas. Los intereses creados, de Jacinto Benavente, sobreviven y se reproducen. Está esperando el último sello para que sean ”oficiales”. La UNR, en mitad de la Peste, cada vez mas abierta a la sociedad. En el 2020 abre “sucursales” regionales

Hay en la Región Rosario mas de 120.000 matrículas para todas las formas del estudio terciario, reuniendo privados y estatales. La Peste corrió la sábana. Una ministra  de Instrucción sistematizada (le dicen equivocadamente Educación) declaró que era imposible resolver, en 60 días, problemas que en 100 años no se trataron. Tiene razón. No se trataron.

Sólo el 18 % del territorio provincial tiene conectividad plena. El resto, lo sabemos por el coronavirus, no puede comunicarse rápida, seria, libremente.

Que los estudiantes de nivel terciario, de secundario direccionado (el Politécnico, el Superior de Comercio, el agro Casilda) empujen hacia atrás el coronavirus y la incomunicación pidiendo y recibiendo conocimientos es una doble derrota. Se derrota a la vagancia y la ignorancia que es la fortaleza de los gobiernos incapaces. Se degüella el Siglo XX.

En la provincia no supera el 20% el territorio realmente “conectado”. Es una demostración que  no llegó, ampliamente, el Siglo XXI.

Hace tiempo decimos que esta Peste quitó la sábana. Escribir, en tiempo de coronavirus, no es posible con palomas mensajeras, cartas certificadas con aviso de retorno, telegramas radiogramas. Todo lo que viene llega por las redes, por un espacio que no ocupa lugar en las bibliotecas.

El profesor Lazzeretti, Rector de la Universidad de Mar del Plata levantaba su teléfono y decía: “Supera cualquier biblioteca particular la información que puede brindar este teléfono. La educación debe entender este hecho”. Hay quienes advierten la necesidad de aceptarlo. Siglo XXI.

El periodismo, el vehículo de información de la sociedad, lucha con el tema. Actualización no es una palabra, es un verbo inevitable, verdadera pelea entre aquel pasado y esta inmediatez universal.

Las poblaciones, los gobernantes, las sociedades que no entendieron de qué modo un virus global deja un concepto que es ese: global, universal, están destinadas a ser el furgón de cola del mundo Pos Pandemia.

Hoy en mi pago se sabe cuántas camas, cuántos enfermeros, cuántos sueldos, cuánto hay de medicina popular. La salud esta inventariada en su totalidad. No sucede lo mismo con la seguridad. Se está produciendo una fase positiva en la educación de segunda y tercera instancia. En la educación primaria no. Eso confesaba una ministra de Instrucción. Hablaba por el Estado y debe entenderse funcionarios y el gremio.

El coronavirus oferta una oportunidad poco menos que única para actualizar a Rousseau en lo valioso. Salud e instrucción. También en seguridad.

En seguridad perdemos por goleada, desde antes, durante y después del coronavirus. En Trabajo e inflación ni me animo a soñar. El coronavirus no puede hacer daño a una batalla perdida de antemano. Snif.