Olvido, distracción y lentitud

La nota firmada por el colega Adrian Gerber, del diario La Capital de Rosario, no deja resquicios. Su lectura remite al dilema del título.

“Algún día será un hospital. En San Martín y Circunvalación ya debería estar funcionando «el hospital más grande y moderno del país», según prometieron hace algunos años las autoridades provinciales: el bautizado Hospital Regional Rosario Sur. Pero hoy en el lugar sólo hay una estructura de hormigón”.

 

SALUD Y PUBLICIDAD

 

El Socialismo, con la ayuda del radicalismo y otras fuerzas en estado de virtualidad, gobernó la provincia por tres períodos. Mas de 25 años la ciudad de Rosario.

Su líder carismático, el que juntaba votos, el único que juntaba votos en serio, se llamó Hermes Binner. Definió, con el consentimiento de Héctor Cavallero, que la salud era un eje socio – político en Rosario. Cuando fue elegido Gobernador, después de la traición de Obeid, intentó trasladar esa idea fuerza a la provincia.

El otro tema de Binner Gobernador fue el espectáculo. El espectáculo como fenómeno cultural que servía para seducir. En ambos casos los títulos, los eslóganes, los mini inventos (“la isla de los inventos”, “la redonda”) dieron origen a una leyenda de la que es difícil escapar. El socialismo sabe “hacer” Cultura. Si la cultura es un eslogan y un mensaje político si, sabe cómo hacerlo

En Cultura (un ministerio que inventó el socialismo) el peronismo no pensaría del mismo modo, pero… cómo saberlo…  su actual titular no está haciendo peronismo en los factos culturales, está haciendo mantenimiento con las herramientas que conoce. Que él conoce. Hay otras.

La Peste en mi Pago oscurece, enmaraña y perdona. Un Estado que copia el concepto “marquetinero” del socialismo no es un Estado peronista, al menos eso es visible en este área. La dispersión de herramientas que tienen la envergadura que oferta, por ejemplo, un costoso canal de TV estatal, asombran y asustan. Duelen. Sorprenden por la parsimonia, tan cercana a la equivocación.

Nada útil se ha gestado. Ni siquiera están los eslogan que el socialismo usaba tanto y con tanta calidad. Aconsejaría que consulten a la burocracia residual ya que aún conservan, muchos de aquellos funcionarios, su cargo en el Estado, cobrando sus sueldos como si el socialismo todavía fuese gobierno. Tal vez sepan aconsejar a quienes están perdidos y desordenados.

 

LA SALUD ESTATAL Y LA SALUD DEL ESTADO

 

Un estado que pregonaba su excelencia en la atención de la salud era / es un Estado que tenía / tiene algo esperanzador para mostrar. Algo sólido. La cáscara de Reconquista, los diversos problemas (incluídos techos hundidos) del CEMA en Santa Fe y la falta de personal capacitado en Venado Tuerto son parte de un plan que ilusionaba a Binner pero no concretaron Antonio Bonfatti y Roberto Miguel Lifschitz, y hay documentales de este cambio de prioridades:…”  “La obra del Hospital Regional Sur de Rosario no es una prioridad. No está dentro de las prioridades inmediatas, tenemos que repensar su futuro ante los avances que han tenido otros hospitales, como el de Reconquista y el Iturraspe de Santa Fe, y otros en curso en Coronda y Rafaela”, afirmó el 29 de diciembre de 2017 la entonces ministra de Salud provincial, Andrea Uboldi” (destaca, textualmente, el colega Gerber…) Aún es gobierno, desde el Legislativo, la ex ministra.,

La señora Uboldi, como el señor Lifschitz, deben su cargo al imán inatajable, a ése fenómeno que fue Binner, similar al que ofrecía “Lole” Reuteman al peronismo. La gente los quería y los votaba.

 

EL SOCIALISMO SE CALLA

 

La pregunta del título de la nota no tiene respuestas… o si.  “En San Martín y Circunvalación hoy ya debería estar funcionando “el hospital más grande y moderno del país”, según prometieron hace algunos años las autoridades provinciales: el bautizado Hospital Regional Rosario Sur. De acuerdo al cronograma, la obra ya tendría que estar inaugurada, pero quien recorre hoy el lugar solo descubrirá un esqueleto de hormigón, con piso de tierra y cerramientos. El proyecto de este nuevo centro de salud de nivel 3 de complejidad contempla 280 camas, que si estuvieran en la actualidad serían vitales en medio de hospitales saturados por el pico de contagios de coronavirus”.

“El Hospital Regional Sur de Rosario fue anunciado en el marco del plan “Ciudad Salud” y comenzó a construirse en junio de 2011 durante la gestión del entonces gobernador Hermes Binner. En ese momento se dijo que se realizaría en un plazo de cuatro a cinco años. Pero se consumieron casi seis años en levantar sólo la estructura de hormigón del megaproyecto sanitario, de 39 mil metros cuadrados (a modo de comparación, el HECA tiene 19 mil metros cuadrados)”.

 

EL MONUMENTO AL POZO

 

No presumo de otra cosa que de mi memoria y mis afectos. Con Hermes nos conocíamos desde las primeras andanzas estudiantiles. Llegamos a Rosario en la Década del ’60. El se hizo hincha de Ñul, yo seguí siendo “sabalero”.

Un punto nos hacía reir, entre tantos otros. “Hermes, vas a salir adelante rellenando un pozo…”. Eso le decía. Binner entendía. Uno de sus emblemas fue convertir en Hospital de Enfermedades Ambulatorias algo que los rosarinos, por muchas décadas, conocieron como “El Monumento al Pozo” (San Luis, entre Balcarce y Moreno, pleno centro de la ciudad) Demasiado céntrico y excesivamente emblemático, también muy necesario. Fue una tarea cumplida.

No es la misión de este periodista preguntar si los ”mayores costos” multiplicaron eso, el costo, pero es fácil advertir que el Hospital no está. Se supone que los contratistas han cobrado, de otro modo los juicios al Estado serían una calamidad, y que el mismo Hermes, que derrotó una desesperanza rosarina construyendo algo útil en “El monumento al Pozo”, es la parte triste e injusta de un distraído olvido de dos gobiernos socialistas (Bonfatti y Lifschitz) que en estos tiempos de Peste en mi Pago se nota demasiado.