La Cultura no se detiene pero…

Sepan perdonar los puntos suspensivos, se corresponden con los muchos caminos de un gigante que no se detiene, que se modifica siempre: las manifestaciones humanas, que sumadas dan un facto: la cultura en ése instante.

Se sabe que una fotografía no es una película y tratemos de evitar ése riesgo de “los profesionales de la cultura”, enamorados de un análisis fotográfico al que toman como un desarrollo y no lo es; se trata de la manifestación de un todo en un instante y vendrá otro y otro.

UNA CONFESION QUE DEFINE

“He andado muchos caminos, he abierto muchas veredas; he navegado en cien mares, y atracado en cien riberas. En todas partes he visto caravanas de tristeza, soberbios y melancólicos borrachos de sombra negra, y pedantones al paño que miran, callan, y piensan que saben, porque no beben el vino de las tabernas”.

“Mala gente que camina y va apestando la tierra… Y en todas partes he visto gentes que danzan o juegan, cuando pueden, y laboran sus cuatro palmos de tierra. Nunca, si llegan a un sitio, preguntan a dónde llegan. Cuando caminan, cabalgan a lomos de mula vieja, y no conocen la prisa ni aun en los días de fiesta. Donde hay vino, beben vino; donde no hay vino, agua fresca. Son buenas gentes que viven, laboran, pasan y sueñan, y en un día como tantos, descansan bajo la tierra”.

No hay tontería en el poeta. No es la hondura monumental de esa fenomenal bestia que fue Miguel Hernández, ni ése semejante a cualquiera de nosotros que se eleva y se eleva, que eso fue León Felipe. Aparece una definición, poética, de una España que veía perderse en “ismos”. Concepto: “Antonio Machado forma parte de uno de los movimientos estéticos más célebres de la literatura española moderna. Se trata de la vertiente artística del regeneracionismo español, que tenía como propósito darle solución a lo que consideraban la decadencia española en los siglos XIX y XX. Había, para ellos, una España hacia fuera, hipócrita y falsa, y una verdadera España, que era analfabeta, miserable y postergada en sus derechos sociales”. El poema es un retrato de la movida cultural y los conceptos a los que Machado anatemiza.

Es uno de los caminitos que se bifurcan en el análisis de un imposible: ¿qué es La Cultura? Podemos ahondar… hay que pensar en Milei.

“GORILAS” Y “ZURDOS” PUEDEN SUMARSE

Desde una mini emisora de radio clandestina, en algún lugar de Londres, Charles De Gaulle transmitía, con su enronquecida y gangosa voz y se presentaba diciendo: ”Moi, La France” (Yo, general De Gaulle, actualmente en Londres…) el 18 de junio de 1940, el aparatito para exteriores de la BBC . No se necesita saber para francés para entender.

Liberada de los nazis De Gaulle toma el poder. Un General nacionalista de “derechas”, llama para que sea su Ministro de Cultura a un miembro discutidor del Partido Comunista: André Malraux. Se conocían, se trataban, el enemigo común, el nazismo, los había hecho partícipes de un mismo esfuerzo: la liberación.

Malraux pregunta: “… moi ?. Cuentan que De Gaulle lo miró, asintió con  la cabeza y dijo: “cuente todo”… Apócrifa, genial, esto es lo cierto: De Gaulle quería que la Cultura fuese una narración de tanto suceso y confiaba en alguien que había demostrado honestidad y decisión en los momentos esenciales (Recordemos, fue piloto en la Guerra Civil española, hay mas:”·La Condición Humana”, 1933) No eligió un general aliado, un escribiente, un amanuense, De Gaulle eligió un caminito, otro de los que se bifurcan: eligió que “La Cultura” contase. Y eligió alguien de mente abierta. Hay un contrafactismo necesario: la posguerra en Europa, en París, dio Sartre, Camus, Boris Vian, Juliette Greco, Hot Club con Django y Grapelli, todos juntos en la misma curva de la historia popular. Eso, caramba, sorpresa, dio nuestra “civilización y barbarie” en Argentina desde 1940 hasta, aproximadamente, 1980. Esa reformulación cultural en París…¿Fue con Malraux, contra Malraux, con el guiño de Malraux…? Ejemplo inatajable: Cuando detienen a Sartre (Década del ’60) De Gaulle dice la frase inatajable: ¿Cómo pueden detener a Voltaire?. Lamento tanta distancia hasta Milei.

PRESUPUESTO PROPIO Y CERO DISCUSIÓN

Un error, propio del Enciclopedismo, propone que es la instrucción sistemática la que ciñe a “La Cultura”. La instrucción es un bastón y una medalla, acaso una puerta necesaria, pero adhiero a los que creen que la cultura es variada, múltiple y, en muchos casos, porfiada y en lucha contra las formas consagradas.

En la provincia de Santa Fe, donde me crie, donde vivo, me sale automáticamente, como la escritura pre determinada de la I.A. “Ministerio de Educación y Cultura”. Después de María de los Ángeles González, ”la chiqui”, eso no es así.

No soy un imparcial si se trata de mencionarla. La conozco, se quien es, quien fue, como ha sido su vida pública y parte de su vida privada desde lejanísimos años en Rosario, donde se discutía la poesía, el teatro, el porvenir en ellos y la vida de cada uno como el facto necesario para mejorar lo presente. La Chiqui estaba. De allí viene.

Una personalidad con un peronismo basal y una característica aluvional de construir en el teatro, en el texto, en la propuesta, no se podía ceñir a las decisiones laterales de una Secretaría. Chiqui liberó la Cultura de la Instrucción Sistemática. La soltó. Le quitó la burocracia del Palacio del Abecedario. Saludemos con el sombrero a Hermes Binner, sin distracción alguna, “el alemán” aceptó el pedido y definió la cultura con rango ministerial.

Suele cansarme, llevarme al hartazgo la confesión de inutilidad de los que siguieron: ”La chiqui dejó la vara muy alta”. ¿Perdón? ¿No se puede hacer nada mas…? Conozco a mas de dos funcionarios que lo confesaron. No renunciaron, Desde que confesaron en adelante son culpables de inutilidad explícita. Supongo que estarán contentos cuando, para Cultura, Milei dice ”no hay plata”.

“DANGER”, PELIGRO, EXPLOSIÓN INEVITABLE

Repitamos: “En todas partes he visto caravanas de tristeza, soberbios y melancólicos borrachos de sombra negra, y pedantones al paño”…

Agreguemos: Malraux pregunta: “… moi ?. Cuentan que De Gaulle lo miró, asintió con  la cabeza y dijo: “cuente todo”… Apócrifa, genial, esto es lo cierto: De Gaulle quería que la Cultura fuese una narración de tanto suceso y confiaba en alguien que había demostrado honestidad y decisión en los momentos esenciales

Recordemos:  Chiqui liberó la Cultura de la Instrucción Sistemática. La soltó. Le quitó la burocracia del Palacio del Abecedario

Al repetir, agregar, recordar a estos tres momentos de la historia de la cultura (en rigor: la historia del Hombre) en Occidente – allí estamos, hasta tanto se demuestre lo contrario – se advierte que hay un punto en común, tan visible que asombra la distracción. No tuvieron miedo. No hubo planilla ni formulario. No hubo prejuicio. Machado define una España que anatemizaba. Y sus peores hombres, absolutamente descriptos. La chiqui González es acción. No existe sino por medio de sus actos. No es menor “la chiqui” González en esta provincia,  entendiendo texto y contexto.

UN MAL USO Y UNA BUENA OPORTUNIDAD

Hay un problema, la vida es un continuo y deberíamos aprender. Ya no es posible un acto y una señorita de traje sastre y cantar el himno. Vale, pero ya no alcanza. Las redes, esa otra forma de comunicarse y trasladar la imaginación y alterar los comportamientos sociales y sus reglas, no está en un Ministerio, no está en ningún lado y está en todos. Es el columnista del domingo y el rapero del amanecer. Es una juntada en la esquina, es el celu en el bolsillo y el audífono en el oído para escuchar alguien, no se sabe, uno distinto. Ojo, con o sin comisión por la fiesta ya no valen Los Palmeras “ en el Obelisco. No hay salida en el acto político con los parlantes a todo volumen y los organizadores con la pancarta y el choripán regalado.

Hay una señal de alerta positiva. Positiva, se repite. Dos señales. Cuatro días de Jazz gratuito y hubo 60 números (en 4 días) en una sala de Rosario, que siempre se llenó. El 20 de junio los colectivos urbanos en Rosario fueron gratuitos. Toda la población entendió el movimiento… y se movió. No hubo miedos o dudas: se movió. Colofón: uno de los números centrales (gratuitos, obvio) fue un conjunto con trascendencia viral. Eso es renacimiento… o espasmos de la agonía

La agonía va por otro lado: Abel Pintos y Luciano Pereyra cobran 90.000 pesos una platea en el Luna Park. Llenan.

Donde verdaderamente dejó alta la vara “la chiqui” es en este punto: hizo gestión sin preguntar, mirar atrás o cobrar comisión y peor: sin renta política para el porvenir. Al cabo sí, es cierto, la cultura no se detiene, ni cobra porcentaje, ni especula con el qué dirán, no se detiene, va por un mañana mejor, con o sin Milei.

 El comportamiento humano enfrenta una duda: ¿el algoritmo lo define? ¿Lo redefine? ¿Estará Milei en el mañana o simplemente enseñó el uso y abuso de un arma? No me pregunte, soy periodista, soy el que hace las preguntas.