Javier, los narcos, los mutantes y el mañana

 

Aclaración necesaria: lo que sigue es un diálogo que nunca sucedió y que, a la manera de la vieja serie ”Misión imposible”, fue grabado en un artefacto que, 5 segundos después de reproducido, se quemaba.

– ¿Usted cree que tiene solución lo que sucede en la Región Rosario?

– No. Soy pesimista. No creo que se arregle. En todo caso control de daños. Pero para eso deberían reconocer los yerros anteriores y, básicamente, los remedios equivocados por diagnósticos equivocados o, directamente, por políticas públicas equivocadas.

– Hay una presunción, que los Medios de Comunicación porteños desarrollan, sobre una reunión de los jefes narcotraficantes presos, una suerte de arreglo para unificarse y desarrollar tareas comunes, un plan para agredir a la sociedad que los tiene presos, ¿Usted la cree posible?

– En principio no la creo. Mire, no son personas con una formación intelectual, créame, algunos son verdaderamente analfabetos. Son, si me permite explicarlo, animalitos, son otra cosa, no responden a nuestras leyes, ni siquiera tienen el desarrollo como manada, una manada de lobos que tienen un jefe de manada.  Se reconocen similares pero son una mutación, no actúan por nuestros parámetros ni nuestros reflejos, son claramente diferentes en su comportamiento ¿Se entiende?

 

Los Mutantes

-Me lo puede explicar mejor. Esto parece un fragmento de la novela de Sturgeon: el hombre tiende a desaparecer y los mutantes dominan el mundo. La novela se llama “Soy Leyenda”. ¿Hay explicación?…

-Si, claro. Usted deja encerrado un animal salvaje, completamente salvaje e inmediatamente mirará la cerca, las paredes, el sitio de escape. Si puede lo atacará a Usted, simplemente quiere volver a su situación anterior, a su hábitat.

-Los compara con animales salvajes y manejan dinero, se esconden, se comunican hábilmente, se aprovechan de nuestros dirigentes a quienes corrompen y los convierten en socios, ellos dominan a nuestros dirigentes…

-Lo interrumpo. Disculpe. Si Usted los desnuda, les quita diálogo con los suyos, arma una filmación con ellos semidesnudos y humillados y le pone música Usted se comporta de un modo elemental, su acción obliga a una reacción que es, como corresponde, elemental.

-Lo interrumpo yo: el video de los presos con el torso desnudo…¿con música?.

-El “videíto” que recibí viralmente, como un celular mas al que llegan esas cosas, tenía música. Mire, no soy ni un santo ni un militante feroz de los Derechos Humanos. Deben estar aislados, deben perder contacto, deben cumplir su pena, que es mucha y merecida, deben ser presos castigados, aislados, en sitios de absoluta seguridad pero, si los mismos que les pasan teléfonos, comida, mujeres, piletas “pelopincho”, si los mismos a los que estos presos le dan órdenes, porque en muchos casos se ha llegado a eso, si estos mismos sujetos tienen comportamientos que están reñidos con lo pactado, con lo que hacían hasta ayer, es obvio que reaccionen de ése modo

-¿De qué modo?

-¿Se acuerda lo que le dije del animal cercado?. Ellos viven en nuestra sociedad y saben de nuestros hábitos. Créame, le pido que me crea, siempre han sabido como desordenar esta sociedad. Un taxista, un conductor de colectivos que son asesinados, Usted no los concibe muertos al azar, debe encontrarle razones, al no encontrarlas Usted queda perplejo, asustado, atemorizado, quiere redoblar el castigo y entra en su idioma y su comportamiento. Su comportamiento nunca fue como el nuestro. Compartimos carcaza, no somos, perdón me corrijo, no tenemos el mismo destino que se forja según todos nuestros procesos culturales. Responden a otros patrones culturales sobre el dinero, las mujeres, la libertad, el orden y claro: la vida y la muerte pero cuidado, no tienen nuestros modos de entender la vida y el deseo de inmortalidad, no hay nada de eso. Creo que son mutantes.

 

La “Culturización”

-He sostenido, sostengo que debemos incorporarlos y que, en la Región Rosario, ya hay un comportamiento cultural que incluye el peligro, el abismo, la incertidumbre, la degradación y, de hecho, la vida diaria de relación – invisible pero cierta – con otros comportamientos. Hay una transculturización que nos hizo, poco a poco, mezclar en el día, con las señales que esa sociedad nos da

-Lo suyo es una explicación para llegar al final del día. No ayuda a resolver el problema, lo ayuda a Usted a llegar al final del día.  Toda la sociedad, no solo en Región Rosario, se aferra a lo conocido para explicar lo desconocido, es el miedo al abismo. Le dije al comienzo, soy pesimista. Explicamos con leyes y reglamentos, con nuestras costumbres, una cuestión que es diferente, hay otros patrones culturales sobre la especie “Hominis”, si me permite el cachetazo: hay otro hombre con un comportamiento diferente. Convivimos… pero nadie dice que seamos la mayoría.

-Me la hace difícil. Son asesinos presos de por vida, mandan a algunos de los suyos a que tiroteen lugares, maten gente, algo de planificación existe, se escapan…

–Disculpe, debemos indicar, debo indicar: el asesino se escapa en chancletas… hay un desorden que, si Usted quiere, podemos llamar cultural pero hay un desorden porque queremos explicar, con nuestras leyes, que un pibito de pocos años sale de alguna cueva y “cuetea” a otro muchacho y, si no encontramos razones, entramos en pánico por la ignorancia nuestra de esas formas, mutantes, con las que convivimos.

-Son diferentes, tan diferentes, o simplemente es una Guerra Sucia…

-Voy a usar cosas que Usted ha escrito. Imponer una idea por el terror, eso es terrorismo. Piense qué idea de sociedad quieren imponernos y luego revise su definición de terrorismo y verá que esa definición de manual le queda grande, aún para justificar estos asesinatos.

-Es duro advertir que vivimos en un mundo que no entendemos y que a ése mundo llegan estos tipos a matar a cualquiera. Aterroriza la idea. No es aquel mundo que creíamos tener. No valen los códigos ni las constituciones…

Votar el abismo

-Lo saco del tema, pero quedémonos en los conceptos. Usted, como otros que miran la realidad desde sus conocimientos y su formación, responden a su pasado y quieren que Milei, ante cada hecho, tenga planes por detrás y obedezca a oscurísimos diseños de un proyecto puntillosa y fríamente calculado y, tal vez, el presidente es un muchacho que hizo lo que tenía ganas, respondiendo según lo que quería hacer en ése momento, sin una tremenda planificación, que obviamente debe ser previa para consecuencias que Usted se imagina y acaso él no. Sus empresarios amigos, sus conceptos sobre realidad y traición. No son los que usábamos. ¿Me entiende?

-Bastante poco. Estamos hablando del presidente.

-Le confieso, tuve que aflojar la cabeza y liberarme del almidón que endurece la tela. A Milei lo votamos sin saber quien era, sin conocerlo demasiado y le atribuimos nuestros deseos y nuestros procesos. ¿Por qué no pensar que hace lo que le da la gana porque es lo que era y así actuó siempre? No nos engañó. Nosotros, con  nuestro voto, convalidamos su comportamiento. Hay similitud con el equívoco de la sociedad rosarina, de los periodistas locales y nacionales con eso que llamamos ”los narcos”.

-Hablamos de comportamientos que no responden a nuestro patrón de análisis. Un presidente que favorece a unos si, a otros no y entiende el pensamiento diferente como traición. Es el mismo código. Eso me dice…Usted me dice que no podemos entenderlos…

-Si se despoja del almidón, del cartón, hay un comportamiento parecido, de nuestra parte, de nuestra parte, entiéndase… Nosotros queremos que los narcos, así, en general, actúen según nuestro comportamiento y no es posible porque no tienen la misma estructura, son mutantes, hay otra conducta, otro patrón de conducta. Cuando ustedes los periodistas, con o sin alicientes económicos, lo juzgan favorablemente o lo condenan a Milei, no pueden escaparse de hacerlo según lo que saben. Rutinas, reflejos: mandatos sociales. Usted lo dijo la otra vez citando a Borges…

-No es textual, es parecido, Borges decía esto: “el tigre no sabe que es tigre”, actúa como lo que es… se refería a que no tiene culpas de actuar como tigre, responde a su mandato genético: felino, animal cazador. En cierta forma Borges es un pesimista universal, hay un Universo dado…

-Me disculpa, debo marcharme pero me quedo con esto: ¿qué hacemos con “El Otro” El narco es el otro… el presidente es el otro… los mutantes son el otro… Usted me preguntaba sobre pesimismo y optimismo. Yo pienso en destinos inatajables. En el largo plazo todos seremos “el otro».

Advertencia muy necesaria: este diálogo no existió. Se quemó el grabador a los cinco segundos de haberlo escuchado, como en la serie “Misión Imposible”, que tiene una música que aún reconocemos. De Lalo Schiffrin. Argentino. De otra Argentina. De aquella. Mi interlocutor conoció aquel país, pero tiene importantísimas tareas en este, en rigor tal vez tenga eso: una misión imposible.