Ganando otra vez el Quini 6

En el Radio City de Mar del Plata se presenta la “comedia reidera” (un lenguaje antiquísimo para una crónica del 2021/22) “Una Semana, Nada Más”. El programa dice que actúan Benja Rojas, Nico Vázquez y Gime Accardi.

Clément Michel es un actor, autor y director francés. Nacimiento: 1974 París, Francia. El autor de “Una semana nada más” fue a ver la obra de Nico Vázquez, Benjamín Rojas y Flor Vigna.

Dos datos. Se presentaba en Buenos Aires. El Autor vino a verla. Otro dato: hubo un cambio en el elenco.

“Quiero agradecer a todos por el cariño y pasión con la que trabajan”, destacó el autor francés (es algo mínimo y dice claramente: cariño y pasión). Es un buen principio.

Nicolás Diego Vázquez (Olivos, Provincia de Buenos Aires; 12 de junio de 1977) es un actor y director teatral argentino. En 1997 comienza su carrera actoral en RRDT interpretando a Ismael Bertuccio, también en ese año tiene una pequeña participación en la serie Mi familia es un dibujo.

Benjamín Rojas (La Plata, Provincia de Buenos Aires; 16 de abril de 1985) es un actor, cantante y músico argentino. Se dio a conocer en las telenovelas de Cris Morena, Chiquititas, donde interpretó a Bautista Arce, y Rebelde Way, donde interpretó a Pablo Bustamante, papel con el que obtuvo el estrellato.

Gimena Accardi (Buenos Aires, 27 de mayo de 1985) es una actriz argentina conocida por interpretar a villanas en telenovelas. Interpretó a Sabrina en la segunda temporada de Rebelde Way por América TV en 2003, que fue un gran éxito en Argentina, Israel, España y otros países de Latinoamérica.

Los datos son de Wikipedia. A quejarse al Señor de los Algoritmos

Basta de aquello de “estudie con Heddy Crilla, Agustín Alezzo, Gandolfo, Lito Cruz…” uff. Basta. Otros tiempos.

“La historia”. Nota: en esta crónica se suprimen los ejes de la narración, el resumen francés, traducido, concluye: “una semana… ¡no más! «/ un trío totalmente explosivo, sillas musicales «reales» con su cuota de mentiras, tiros bajos y otros placeres cotidianos. Es tan obvio (previsible) que abundar sería vano.

Hace años asistí a la interpretación (dos veces, dos elencos) de una comedia de enredos (El otro lado de la cama) donde el eje era la velocidad pero el “click” era el contacto único entre aquellos intérpretes y el público. No importaba qué se decía sino quien lo decía. Nico Vázquez el protagonista. Una comedia ”física” donde tal adhesión era manifiesta. Mucho. Un slip, una falda corta y el texto era alterado ante el ah, oh, hum, je, ay, eh… y otros monosílabos que subían de la platea. En algunas ocasiones hasta aplausos.

Bueno…y qué. Aquel grupo estaba cosechando una siembra mediática que los había puesto como esos objetos del deseo, elemental, de ver, tocar y aplaudir. Al menos eso. Este no es un ensayo siquiátrico sobre el porqué de las profundas adhesiones a un rostro, una voz, determinados gestos… y porqué convierten a una persona, aparentemente normal, en un ejemplar que aúlla, grita y se vuelca hacia fuera de la compostura con la felicidad de esto quiero, esto soy, esto es lo mío, yo soy esto que expreso, por eso lo vine a ver… me vine a ver.

En este caso, el de esta obra, “una semana…” que, se insiste, ya tuvo su estreno porteño, el esquema es el mismo de aquella y se agrega… y atención: aplaudo eso… se incorpora el explícito juego de las conversaciones y los gestos muy reales sobre el sexo, el toqueteo, los rituales de la intimidad de una pareja. Y está Nico Vázquez. Aquel, el mismo. Haciéndolo otra vez.

Habla con tartamudeos, encima palabras sobre palabras (no son los micrófonos, a la actriz se le escucha perfectamente) y es eso que elogió el autor de la obra: un apasionado. Expansivo, atropellado, poco claro, muy ampuloso, exhibe su físico sin gorduras y vuelvo a la pregunta: y qué…

No vi el trabajo con la señora Flor Vigna, este que se presenta en MDQ con la señora Accardi permite que una figura esbelta, muy esbelta, que conserva o exhibe una gestualidad juvenil, desenvuelva sus tics y juegos de cuerpo que se quiebra en la cintura sin esfuerzo, manos que giran, piernas que se cruzan, cabeza para allá, tronco para acá. Suma tres cambios visibles de vestuario, una dicción clara y una definición de personaje que, por lo obvia, no sorprende pero acaso, solo acaso, se trata de cumplir con la exigencia de la dirección y el texto (traducido). No es una mujer liberada pero es una mujer que aparenta igual en el trato con el hombre. Militancia de Género sin pancartas y la mayoría del público adhiere, de eso se trata… y qué.

El tercer actor, Benjamín Rojas, el disparador del argumento, hace lo suyo, recibe adhesiones de la platea y cumple. Si es una comedia “física” está claro que Rojas, como Accardi y Vázquez despliegan su encanto en el paseo por el escenario.

El final no es un final que cierre el texto, que bien podría continuar. En aquella oportunidad (Vázquez, la cama) pensé que estaban aprovechando bien un momento que parecía irrepetible. Sucedió. La repetición provoca la afirmación: ganaron el Quini 6 dos veces. Sospecho que en el 2023/24 irán por la tercera.

He visto ganar temporadas en MDQ a Closas (Pato a la naranja) Vittori, Los galanes (Satur / Bebán / Bredeston), la Barbieri, Darín, Gasalla, hasta Gades y Corona. Este verano nadie llena: nadie. A los chicos les va bien. Enemigo: el Miedo a La Peste.

Solo Tronador (Piazolla/100 años) puso el cartelito de “no hay mas localidades” y era el doble de caro. Los chicos compiten en venta con un imitador (Bossi) una imitadora (Fátima) y “Casi normales”, que llega multipremiado. Se está dando la suerte. Ganador, Revancha y Siempre Sale: Quini 6. Buen pozo acumulado.