Dos que son tres y nada mas

Al definirse, sobre el fin de diciembre, las posibilidades del 16 de junio de 2019 (elección de Gobernador, diputados, senadores, intendentes, presidentes comunales en la provincia) asoman dos candidatos que son tres. En los tres casos la dependencia territorial es común, las relaciones de dependencia extraterritoriales difieren.

El caso del Intendente José Corral es visible. La mirada, la presencia, la ayuda desde el gobierno nacional es necesaria, tan necesaria como obvia. Fue presidente de la UCR, es radical de tiempo completo, es el candidato oficial, está negociando el SI/NO de una interna partidaria que asusta porque puede ser importante o quedar en nada, como las tormentas de verano. Federico Angelini puede ser un trueno, una tormenta de verano o un terremoto pero, ay, depende del guiño nacional por lo que todo vuelve al argumento nacional. Cambiemos es territorialmente lo que tiene y mira a Balcarce 50, el Congreso Nacional y un Ministerio político para saber cómo llegan a febrero 2019. Duda única. Inscribiendo una lista o dos.

Antonio Bonfatti es el candidato del socialismo por decisión propia, los socialistas no encontraron con quien armar una interna. Dependen, como todos, de los votos territoriales que son, mayoritariamente, votos radicales e independientes, generalmente antiperonistas. Debe mirar a la Casa Gris  para encontrar espalda. Con el retiro de Binner a cuarteles de invierno el socialismo es una expresión del sur santafesino, básicamente rosarigasino que, en alianza con radicales, gobierna Rosario y la provincia. Lifschitz, el gobernador, debe acompañarlo, con o sin sonrisa pero con el peso político institucional de una gobernación llena de Obras Públicas. Llenísima. Tal vez mas que la segunda gobernación de Obeid. Dato que no se puede esconder. Lifsachitz fracasó en este 2017 en su pedido de Reforma Constitucional que incluyese la reelección. Todos ayudaron al fracaso, aún los propios. Ahora va por una “consulta no vinculante” que es de doble lectura. Tapa aquel rotundo fracaso, lo pone en todos los reportajes pidiendo el voto a la elección no vinculante. Lifschitz tiene el 70% de Bueno y Muy bueno en las encuestas. Quiere aprovecharlo. Lifschitz presente en las elecciones no es lo mismo que ausente. El peso específico es realmente mucho. Bonfatti le reza al mismo dios que invocan todos los políticos. El dios que olvida las envidias y los malos gestos del pasado entre ambos. Muchos malos gestos.

Omar Perotti es el único candidato que juega con red. Es senador nacional hasta el 2021. El peronismo ganó esas elecciones en el 2017. Perotti y Sacnum sumaron mas votos que Reuteman y muchísimos mas votos que Binner, también candidato a senador. El misterio de la “boleta corta” fue resuelto. No sirve para sumar mucho e indicó el retiro de Binner a la vez que el posicionamiento de Perotti. No puede escapar de este análisis que, contra toda la furia macrista (Nicky Cantard yendo del anonimato a ganar una diputación nacional como cabeza de lista) Agustín Rossi y Alejandra Rodenas sumaron mas de 500 mil votos. Hoy no se avizora tanta furia macrista. La fórmula Perotti/Rodenas, que no está consagrada pero muestran fotos, podría participar con éxito en una interna (el peronismo es el único que sostiene que necesita internas para que todos queden dentro) y después competir contra Bonfatti y alguien mas Corral y alguien. Atención, atención. El peronismo puede ofertar mas fórmulas para la interna. Puede. Tienen que animarse y pensar en el porvenir. No son gobierno nacional, provincial o municipal. Son co-gobierno legislativo. A veces comodidad no es seguridad. A veces.

Si para fines de diciembre Cambiemos, Radicales y Peronistas  no tienen fórmulas consagradas de lo que dan cuenta es de la desconfianza del electorado, de las propias fuerzas y de las alianzas.

Perotti y los senadores con la Rodenas es un grupo. Bonfatti y el partido socialista sin grandes amores es otro grupo. Corral y Balcarce 50 mas  Marquitos Peña es otro grupo.

En el territorio lo que hay es lo que siempre hubo. Muchísimos radicales y muchísimos peronistas. Dónde se acomoden en abril (internas) y en el 16 de junio es el misterio de la natividad del próximo Gobernador. El 17 de junio, el martres 18 a mas tardar, de no mediar un milagro como el de Lifschitz/Del Sel el asunto estará concluido. Como sea: Roberto Miguel Lifschitz será responsable hasta el 10 de diciembre de 2019. De lo que hace y de lo que dice. En ése orden. Él deberá colocarle la banda al que gane. Literalmente hablando.

Publicado para «Sin Mordaza»