Cuando los Santos vienen marchando

Tal vez defina mejor que cualquier texto una imagen. La que muestra al león tomando té o café en un pocillo que lleva como inscripción: “Lágrimas de zurdos”. Milei se asume como El León.

Soy un muchacho que sabe de juegos de azar. Años y años de tertulias de café, de timba, de casinos y de entender a los ludópatas y el “doble o nada”. Cuando uno se encuentra con jugadores que apuestan todo y redoblan la apuesta se sabe que la racha de suerte lo lleva y lo lleva, pero que el tango, tan sabio, dice lo suyo: “toda carta tiene contra…y toda contra se da”.

Por ahora hay un suceso que debe marcarse. No todo es casta, aparecieron otras cuestiones. Milei con esa imagen demuestra su índole: jugador. Doble o nada.  Tal vez necesite convencer a las fuerzas del cielo a las que invoca con bastante asiduidad.

Oh, when the saints go marching in / Oh, when the saints go marching in, /Oh, Lord I want to be in that number / When the Saints go marching in. (James Milton Black) .Traduzco a lo bestia: cuando los santos vienen marchando, señor, quiero estar en sus filas, cuando los santos vienen marchando. Hay una métrica para que se acople a la frase musical. Viene desde mitad del sigo XIX y Sigo XX, según biografía de su autor. Una canción de liberación, anhelo de liberación. Es el cielo para los buenos. Los que marcharon por el recorte presupuestario a las universidades se creen cercanos a eso, a la bondad.

De todas las versiones que escuché aconsejo la del filme “Las cincomonedas”, recorte de un tramo de la vida de Red Nichols, líder de la banda “Red Nichols y sus cinco peniques”(The Five Pennies). La interpretan Danny Kaye y Louis Armstrong. La toman como broma y bien festiva. El viejo “gospel song” entra en la chacota pero mantiene el eje: quiere estar con los buenos cuando empiecen a marchar hacia el cielo. El cielo es de los buenos.

“Yo ya no puedo cumplir / Hazañas que prometí / Solo marchar cantando / Más de una vez me escuché decir / Que en la resistencia está /Todo el hidalgo valor de la vida/ Yo ya no puedo cumplir / Hazañas que prometí / Solo esperar cantando”. (Indio Solari, Encuentro con un ángel amateur) El tema del Indio apunta, como todos sus textos, mas allá de la simple canción de rock. Sostiene el valor de pararse en el final (“empiezo por el final”, dice en su primer verso).

Ya se produjo la primera marcha de clase media y, dentro de la misma, los mas jóvenes, los  que “sí leen y escriben”, los cercanos a la Universidad. Eso comporta un universo argentino de mas de 2.7 millones de personas.

En Rosario 80 mil estudiantes universitarios matriculados y 140.000 en toda la comunidad. Sin contar privados y terciarios totales. Se puede asegurar que 250.000 personas, en la Región Rosario, tienen relación con la universidad. Gente “que sí lee y escribe”, como sostiene el viejo formulario de los sumariantes, en las mas antiguas comisarías de aquel país que fuimos.

Es importante saber que para las elecciones de Centros de Estudiantes no vota mas allá del 15 a 20% del total matriculado (pocos, si, pocos) Ni desdén ni vehemencia militante. Estudiantes.

Es necesario indicar que las marchas de la última semana de Abril se hicieron en todos los sitios donde el tercer nivel de instrucción sistemática tiene sedes, lugares para crecer en conocimientos. Podríamos exagerar: no había tornos, ni hoz y martillo, ni yunque, había bibliotecas.

El dinero para ayudar a crecer en conocimientos, de forma gratuita para quien pueda (matrícula gratuita) pero cuidado, para quien pueda costearse la comida, el techo y los gastos de la vida diaria, es el que ha sido recortado y provocó el enojo.

Una primera información- inatajable – indica que el 75%, en otros casos el 85% de los presupuestos, se va en sueldos mensuales.

Otra información sin oposición avisa que, cuando se fue CFK del poder, dinamitó la Autarquía y puso controles (AGN, Auditoría General de la Nación) pese a que ya existían. Agregó controles del Parlamento. Dejó establecido lo que ya estaba consagrado: gratuidad de la matrícula.

Debe agregarse que en la UNR existen convenios de reciprocidad con otros países y sus claustros. Que nadie vaya a Universidades del Brasil a estudiar y muchos brasileños vengan es de doble mirada: economía y calidad, pero la recíproca existía.

Un profesor marplatense, en un texto que circula allá, en “la ciudad feliz”, permite avanzar sobre una realidad. Su autor es Fernando Coppari. El profesor dice: “Solo seguir marchando”. “Por ahora. Y no es poco, en un país que todavía se mueve en un limitado espacio de concurso de emociones, pero que levemente comienza a ser acompañado por cierta conmoción somática. El debate es de fondo porque es cultural. La decisión es sobre la existencia misma del Estado. Ser libertario no es lo mismo que ser liberal. El primero expulsa al Estado como forma de organización social. Vomita a Rousseau. Pero, aunque contradictorio, quiere dirigir al Estado, parece acercarse a Locke (solo parece). Va más lejos. Para poder insertarse, en términos ideológicos, se autodenomina “anarco capitalista”. Y levanta sólo a un elemento del capitalismo. Al empresario. Y no a todos. ¿Qué se propone entonces? Una forma de organización político administrativa denominada “minarquismo”. El Estado reducido a Seguridad y Justicia. No hay locura en las propuestas y decisiones. No hay inocencia. No hay inexperiencia. Hay táctica y estrategia. Hay rupturismo y hay un fenómeno que se quiere llevar todo puesto. Pero la educación siempre es un muro infranqueable. No tiene dueño. Perdón, sí lo tiene. Yo lo vi. En cada bandera. En cada arruga. En cada juventud. En cada emoción. En cada una de esas ganas. En cada una de esas formas de solo seguir marchando”.

Hasta aquí aquello que fue himno de los negros, reivindiquemos la lucha: hay un Dios y quiero caminar en libertad, quiero ir con los santos al cielo. Hasta aquí fue el Indio Solari (“La traición duele hacia atrás / No sabes cuando comienza / Un ángel sonso amateur / Me condenó al paraíso”) Hasta aquí la señal es una: dinero para la universidad.

Tal vez no se ha mirado un punto tan elemental que enceguece y por eso puede pasar desapercibido. Los jóvenes, las generaciones que avanzan en este caminito inatajable que es crecer en sociedad, reproducirse, estar reunidos y libres, pueden entender sólo rudimentos del engranaje del Estado, pero entienden que el dinero en un punto hace falta. Es un pacto de canje consagrado. Estudiar cuesta. No jodan con eso.

Cargar contra sindicatos de vagonetas. Cargar contra políticos coimeros y vagonetas. Cargar contra una policía y una justicia comprometida con los vicios – todos – y las malas artes es algo grueso, se entiende y, en muchos casos, se acompaña porque se cree que es así, que es para todos el mandoble justiciero. Ese fue su eje comunicacional. Triunfó. Hablo de mileio, autoproclamado ”el León”.

Con la misma liviandad que se entiende que eso está bien, que eso es “La Casta” y debe hacerse, se entendió que en la universidad, carcomida por cuanto se quiera argumentar, se encuentra el pensamiento del porvenir, la salida laboral y lo mas básico: el sitio de La Tribu. Con La Tribu no. Debo insistir: La Casta es una cosa. Las tribus son otra.

El gobierno de M ilei debe advertir que se le nota: debajo hay un componente sectario y peligroso: “en las universidades se adoctrina”. Se adoctrina de qué, para qué… Todo desarrollo intelectual pertenece a corrientes de pensamiento, aún su oxímoron de “anarcocapitalista”.

Está muy obvio el pensamiento de censura, se lo ve enarbolado en el Palo Mayor de esta embarcación y su capitán/presidente. Quitar el pensamiento diferente, el que sea, no es otra cosa que absolutismo, censura, disparate, injusticia, rebelión. Por allí transcurre el Siglo XXI y muchos dirigentes sociales. Milei no está solo.

El profesor marplatense representa al hombre ilustrado y dice: marchemos.  Tal vez lo diga por sus hijos, acaso porque se sacó la venda… o nunca la tuvo. Anuncia la primera reacción colectiva: marchemos. Se marchó, fue visible. Los mas jóvenes marcharon, los que tienen porvenir grandote… y saludable.

Creo que existe coima y vagancia en algunas Universidades y exceso de alumnos en otras que deberían “abrirse”. No es criterioso un claustro de 500.000. No es racional. No es legal que haya manejos discrecionales para nombramientos. Está mal. Muy mal.

Es muy difícil creer que no habrá pensamiento crítico en quien piensa. El pensamiento no puede tomar asiento (Aute)

Es imprescindible auditar a las universidades y resolver sus costos fijos.

Solo quien no quiere que se piense diferente cierra las ventanitas para nadie vea el mundo desde el otro lado de la Luna. “No pensar ni equivocado, para qué, si igual se vive…” (Tango)

De un lado un presidente que en todas sus decisiones confronta y apuesta al doble o nada. Del otro la presunción de inocencia, los que tienen porvenir, que decidieron marchar.

“Oh, when the saints go marching in” o la doble generala. Años raros para el “Discurso del método” como herramienta para crecer; para que nos entendamos: años raros para el ”Discurso del método para conducir bien la propia razón y buscar la verdad en las ciencias”. Según Milei no hay plata para eso: conducir bien la propia razón y buscar la verdad en las ciencias